Programa de reservas para restaurantes en Girona
Girona tiene fama gastronómica, un Barri Vell que recibe visitantes todo el año y una población que sale a comer y a cenar a su ciudad. Esa mezcla hace que un restaurante pueda pasar de una semana tranquila a otra en que no cabe nadie, según lo que marque el calendario.
Actualizado: 25 de octubre de 2026
Temps de Flors: nueve días que lo cambian todo
Cada mayo, durante algo más de una semana, Temps de Flors llena de montajes florales los patios, las escaleras y los jardines del Barri Vell y de otras zonas de la ciudad. Es una de las épocas con más visitantes del año, y se nota sobre todo en el casco antiguo y alrededor: calles llenas, gente que quiere comer cerca del recorrido y reservas que llegan desde Barcelona, la Costa Brava o el sur de Francia.
Para esos días funciona preparar la sala como si fuera temporada alta:
- Abre el calendario de mayo con tiempo, en cuanto se conozcan las fechas, para que quien organiza la visita pueda reservar.
- Limita cuántas personas llegan a la vez. A la hora de comer, después de horas de paseo, todo el mundo quiere sentarse a la misma hora.
- Lista de espera. Si un día está completo, que la gente se apunte; cuando alguien cancela, la mesa se vuelve a ocupar.
Las Fires de Sant Narcís
La fiesta mayor de Girona son las Fires de Sant Narcís, a finales de octubre y principios de noviembre, en honor del patrón de la ciudad. Aquí el cliente es sobre todo de casa y de las comarcas: comidas familiares, cenas de grupos de amigos y mucha gente en la calle por la noche. Son buenos días para trabajar con mesas grandes, siempre que confirmes el número definitivo de comensales con tiempo.
El Barri Vell, el Eixample y el visitante de día
En el Barri Vell y en las terrazas de la Rambla de la Llibertat pesa mucho el visitante de día, que llega en coche, en tren o en avión y decide dónde comer con el móvil. Muchos vienen después de leer sobre la cocina gironina y buscan mesa en Google. Un botón de reservar en tu ficha es lo que convierte esa búsqueda en una reserva. En otras zonas, como el Eixample, el cliente es más de barrio y de trabajo, y reserva para el mediodía entre semana o para cenar el viernes.
En las dos situaciones la ausencia sale cara: el visitante que reservó en tres sitios y elige a última hora, o la mesa del viernes que no avisa. Un recordatorio el día antes con botón para cancelar resuelve buena parte del problema. Tienes ejemplos de mensajes en mensajes para recordar una reserva.
En catalán, de entrada
Girona es una ciudad donde el catalán es la lengua habitual de la calle y de buena parte de la clientela. La página de reservas de Guardamesa y los correos de confirmación pueden ir en catalán o en castellano, a tu elección. No están traducidos a otros idiomas, algo a tener en cuenta si recibes muchos visitantes extranjeros.
Página de reservas propia para Google Maps, Instagram y un QR en la puerta, plano de la sala y la terraza, duración de cada mesa según el número de personas, recordatorios con confirmar o cancelar, lista de espera y aviso de los clientes que ya han fallado. Por una cuota fija y sin comisión por comensal.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta Guardamesa?
El plan Pro cuesta 29 €/mes sin IVA (24 €/mes pagando al año), con 30 días de prueba y sin permanencia. Hay un plan gratis de hasta 25 reservas online al mes.
¿Puedo tener lista de espera para los días de Temps de Flors?
Sí. Cuando un día está completo, el cliente puede apuntarse a la lista de espera; si se libera una mesa, avisas al primero que encaje.
¿Puedo pedir reseñas en Google después de la visita?
Con el plan Premium (49 €/mes sin IVA), al día siguiente de la visita se pide automáticamente la opinión al cliente.
También tenemos páginas para Barcelona, Lleida, Reus y un índice por ciudades.